domingo, 24 de agosto de 2008

Las Dos Caras del Gobierno de Chile

Mano blanda contra un paro patronal de camioneros, pero represión brutal contra los estudiantes secundarios
por Ernesto Carmona
El gobierno de Michelle Bachelet se muestra blando con un paro patronal indefinido de camioneros que hace más de dos días obstruye la circulación de vehículos en las autopistas públicas y privadas del país, mientras las Fuerzas Especiales de Carabineros reprimía nuevamente el miércoles a miles de estudiantes que intentaron manifestar en el centro de la capital, en apoyo a sus demandas contra la educación pública con fines de lucro.

Mientras la fuerza policial reprimía el miércoles a los jóvenes que intentaban tomarse la principal arteria de Santiago, los camioneros completaban dos días obstruyendo impunemente las principales autopistas del país. Los estudiantes reciben palos, en tanto algunos policías colaboraban con los dueños del transporte para mantener el “orden vial”, mientras estos apedreaban, detenían y, en un gesto típicamente facistoide, obligaban a plegarse a su manifestación a las máquinas que se atrevieron a movilizar carga.

Las Fuerzas Especiales de Carabineros actuaron automáticamente en la Av. Alameda de Santiago, bajo una intensa lluvia, contra una manifestación convocada por el Colegio de Profesores, con participación de estudiantes secundarios y universitarios, deudores hipotecarios de Andha Chile y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT). Simultáneamente, cientos de vehículos de gran tonelaje permanecen amontonados en las autopistas, permitiendo la circulación por un solo canal, con tráfico lento y colas interminables a lo largo del país. Los dueños de camiones exigen que el gobierno rebaje el precio de los combustibles, mientras los estudiantes y profesores manifiestan contra una nueva Ley General de Educación que estiman no mejorará la calidad de la cuestionada educación pública.

Todo esto ocurre a escasas horas del entierro del director de Carabineros, general Alejandro Bernales, fallecido el jueves 29 de mayo junto a otras 11 personas en un accidente de helicóptero en Panamá. El gobierno y los medios de comunicación convirtieron al difunto Bernales en una suerte de mártir del deber y el patriotismo, en un exagerado show mediático de casi una semana. Uno de los pocos sectores que no enviaron condolencias por este deceso fueron las organizaciones mapuches que viven como en Palestina, con su territorio ancestral prácticamente ocupado por fuerzas de Carabineros.

Debilidad gubernamental

El gobierno intentó aplacar a los camioneros anunciando una inyección de mil millones de dólares a un fondo de estabilización del precio de los combustibles, pero los empresarios no levantaron su manifestación iniciada a la medianoche del lunes. Los camioneros presionan por la eliminación de un impuesto que grava en Chile a los combustibles derivados del petróleo.

El líder de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones, Juan Araya, decidió extender indefinidamente el paro más allá de la medianoche de este miércoles, que era el plazo inicial de 48 horas, acatando la presión de los enardecidos camioneros. El paro está contribuyendo al aumento de los precios de los alimentos, los mercados de Santiago comienzan a exhibir escasez de abastecimientos y en algunos sectores de, país comienza a acabarse la gasolina, que tampoco puede transportarse. La prepopotencia de los camioneros deja en evidencia la debilidad del gobierno de Michelle Bachelet respecto al lumpen empresarial de los transportistas, en contraste con la mano dura contra los estudiantes que reclaman reformas, los mapuches que aspiran a sus tierras e incluso los cinematografistas que registran estas luchas, como le ocurre a la documentalista Elena Varela, quien se encuentra presa desde el 7 de mayo.

La prensa local informó que "los dirigentes de asociaciones gremiales de la Región de Coquimbo a Los Lagos, decidieron mantener de manera indefinida la movilización en protesta por el alza en los precios del petróleo”, citando al portavoz de los dueños de camiones, Javier Lazcano. "Las razones es que no tenemos ningún comunicado oficial, algo que sea concreto y claro, para que nosotros podamos desistir del paro", dijo un desafiante Lazcano.

La Ley General de Educación

Según el Colegio de Profesores, el paro contra la Ley General de Educación (LGE) tuvo un 90% de adhesión. La nueva ley es una iniciativa del gobierno que modificaría la Ley Orgánica Constitucional de Educación (LOCE), una creación de última hora de la dictadura de Pinochet antes de abandonar el poder en marzo de 1990, pero dejaría intacto “el fin de lucro”, que fue la piedra angular de la llamada “revolución pingüina”, un prolongado conflicto estudiantil contra la LOCE que puso en jaque al gobierno de Bachelet a mediados de 2006. Para Jaime Gajardo, presidente del Colegio de Profesores, los manifestantes buscan que el sistema educativo garantice “que cualquier niño tenga una educación de calidad y gratuita".

La nueva ley está siendo aprobada aceleradamente en el parlamento, donde el martes avanzó en la comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. "Nosotros hablamos de más de un 90% de adhesión al paro (...) hay una gran convocatoria, un gran respaldo y podemos decir que éxito total es esta convocatoria del magisterio", dijo Gajardo a La Segunda. La intensa lluvia que cae sobre Santiago no impidió que los estudiantes salieran a las calles a apoyar a los profesores.

"El gran propósito es tener mejor educación de calidad para los niños y jóvenes del país. Hay un gran espíritu de entrega de este magisterio de ponerse en la cabeza de un movimiento de defensa de la educación pública", agregó Gajardo a una radio emisora. Respecto a los “desórdenes públicos”, donde la represión del Estado contrastó con la impunidad del paro de camioneros que obstruye las principales carreteras públicas del país, el dirigente dijo que "no tendría que haber dificultades, nosotros nos haremos responsables de nuestros actos; nos vamos a centrar en nuestras demandas".

El último paro de camioneros en Chile, financiado notoriamente por EEUU, contribuyó de manera decisiva a la desestabilización del gobierno de Salvador Allende en los meses previos al golpe militar de 1973. La desfachatez de esta nueva versión del paro de los camioneros, resulta demasiado parecida a la movilización patronal de agricultores, con la reciente adhesión de los dueños de camiones, que afecta al gobierno de Cristina Kirchner en Argentina y a otras manifestaciones de subversión empresarial en América Latina.

viernes, 22 de agosto de 2008

A Cambiar el Modelo Económico

Flexibilidad laboral. Esa es la fórmula mágica que los economistas neoliberales proponen cada vez que el crecimiento se desacelera, el desempleo sube o la productividad no aumenta.

Sin embargo, el mantra de estos expertos está muy lejos de lo que sienten los trabajadores. Así lo refleja la Encuesta de Percepciones sobre Relaciones Laborales y Equidad elaborado por el Consejo Asesor Presidencial sobre Trabajo y Equidad liderado por el economista Patricio Meller.

El estudio se dio a conocer ayer, al cumplirse un año de la creación del organismo, en una conferencia en la que participaron las economistas Andrea Repetto y Alejandra Mizala.

El estudio revela que siete de cada diez trabajadores piensa que la normativa laboral vigente impone insuficientes restricciones a los empleadores lo que deriva en desprotección para ellos frente a la discriminación laboral, el despido injustificado y la existencia de trabajadores externalizados.

Al momento de evaluar el modelo económico, un 54% dijo ser partidario de cambiar el modelo, mientras un 31% dijo no ser partidario de ello. Un 64% dijo que el Estado debiera incrementar su participación en la economía y sólo un 13% dijo que ésta debiera disminuir. En la misma línea, más de 45% cree que debería aumentar sustantivamente el tamaño del Estado y sólo un 25% opina lo contrario.

Igualmente, "al plantear la opción entre más igualdad o más crecimiento, hay una clara preferencia por una mayor igualdad incluso a costa de un menor crecimiento", dijo Meller

AUTORIDAD SOCIAL

En la misma línea, el ministro del Trabajo Osvaldo Andrade, declaró la noche del miércoles que uno de los graves problemas que existen en el país son los desequilibrios entre la agenda económica y la agenda social, ya que no existe un actor sindical "que sea capaz de sostener y darle contenido y fuerza a esa vocación".

"En Chile tenemos una fuerte autoridad económica y no tenemos una fuerte autoridad social", dijo durante una conferencia organizada por la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC).

"La clave del éxito de un país es cómo la agenda económica se pone al servicio de la agenda social, y que ésta no ponga en riesgo la agenda económica", sostuvo, agregando que "el problema que hemos tenido en Chile es que ese equilibrio no ha existido".

Andrade aseguró que el Gobierno está por "revertir ese desequilibrio" entre los actores sociales, de tal forma que la relación entre los trabajadores y los empleadores pase de una relación "casi vertical" a una relación cada vez más "horizontal".

"Si no hay un actor laboral que sea capaz de sostener una agenda social seguimos manteniendo una situación de desequilibrio ( ) Por eso el gran problema de este país tiene que ver con la distribución y no con la riqueza", concluyó.

En ese contexto, el ministro anticipó que el Gobierno pretende lanzar este año o el próximo la "configuración de un gran sistema de formación sindical".

SINDICALISMO

En efecto, la encuesta entregada ayer revela que el 80% de los trabajadores considera que el sindicato es importante para conseguir un trato justo por parte de la empresa, mientras que un 70% piensa que esta instancia es fundamental para conseguir que los empleados tengan influencia en las decisiones que toman los empleadores.

De la misma forma, los consultados también valoran de forma positiva el papel de la negociación colectiva, ya que el 81% de los encuestados considera que se debería aumentar la capacidad de los trabajadores de negociar colectivamente con la empresa.

"Los trabajadores creen que los sindicatos cumplen un rol positivo y no necesariamente conflictivo... existe evidencia empírica que dice que la presencia de sindicato ayuda a reducir los conflictos. Hay que desmitificar las visiones tan polares que hay dentro de la sociedad chilena y que no corresponden a lo que estamos revelando en esta encuesta", afirmó Meller.

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Mundo laboral

La mayoría de los trabajadores chilenos valora su trabajo porque considera que le da oportunidades de aprender (57%) y para desarrollarse personalmente (45%), pero muchos (42%) no están de acuerdo con lo que ganan y varios (32%) temen perder su puesto en los próximos seis meses. La mayoría de los trabajadores también estima que está desprotegido de los despidos sin causa justificada (73,8%), frente al uso temporal de trabajadores part-time para reemplazarlos (68,9%) y frente a la discriminación laboral (67%); porque existen pocas restricciones legales para los empleadores en relación a esas prácticas. Aproximadamente, ocho de cada diez cree que el sindicato es importante o muy importante para conseguir un trato justo, mejorar los salarios y conseguir estabilidad laboral, pero sólo tres de cada diez consultados refiere que en su trabajo hay sindicatos. El 69% dice que en su empresa hay negociación colectiva y un 55% declara que los resultados del último proceso fueron buenos o muy buenos. Tal vez por eso, el 81% de los encuestados considera que “se debería aumentar la capacidad de los trabajadores de negociar colectivamente con sus empleadores”. Esa es una de las fotos que arroja la encuesta de percepciones sobre relaciones laborales y equidad que ayer dio a conocer el Consejo Asesor Presidencial.


Cesantía, búsqueda de empleo y salario mínimo

Más de la mitad de los encuestados que ha trabajado alguna vez (54,5%) dice haber encontrado su empleo actual a través de familiares o amistades. Esta tasa es aún mayor entre los trabajadores en las empresas más pequeñas, llegando a 72,5% en el caso de empresas de 1 a 9 trabajadores. Sólo un 10% de los trabajadores reporta haber utilizado alguna vez los servicios de las Oficinas Municipales de Intermediación Laboral (OMIL) y de aquellos que la usaron, un 40% consideró sus servicios al menos medianamente útiles. Un 93% responde no haber utilizado la Bolsa Nacional de Empleo. Un resultado similar se obtiene respecto del uso de Infoempleo, herramienta informática organizada por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence).

Los encuestados estiman que, de perder el trabajo -por renuncia, despido o cualquier otra razón-, pasarían alrededor de dos meses en el desempleo. Esta expectativa prácticamente no varía por edades, tamaño de la empresa en la que se desempeña, ni sector de ocupación. Esta expectativa respecto del desempleo concuerda con el tiempo que reportan llevar cesantes los encuestados desocupados (la mediana es de 8 semanas en desempleo). Sin embargo, existe una variación importante en las respuestas, con una cesantía de mayor duración entre las personas mayores de 30 años (12 semanas), y entre quienes residen en el Norte Chico (25 semanas) y en la zona sur del país (16 semanas).

Quienes buscan empleo y quienes están inactivos dicen estar dispuestos a trabajar por una remuneración de al menos $180.000 mensuales. Los más jóvenes requieren remuneraciones mayores ($200.000), al igual que quienes residen en el Norte Grande, el centro del país y en la RM.

lunes, 18 de agosto de 2008

La Usura

En tiempos antiguos se consideraba usura todo cobro de interés por préstamos de dinero y era una práctica condenada tanto por la doctrina cristiana como por el Islam. Con el progreso del conocimiento, se ha comprendido el valor económico del financiamiento y la legitimidad de devengar utilidades razonables. Así, la expresión “usura” pasó a significar el cobro excesivo de intereses. La mayoría de las legislaciones condena esta práctica como delito aunque varían los criterios para determinar los límites permisibles.
Ahora bien, pienso que intereses de hasta 50% anual o más, en una economía razonablemente estable y con inflaciones de un dígito, no puede llamarse de otro modo que usura. Esto, hoy en día, se da en Chile en diversas prácticas bancarias y en las ventas a crédito de las grandes tiendas.

Comencemos por los bancos. Sus utilidades son generalmente muy altas y se consiguen principalmente mediante cobros desmedidos. Un ejemplo son los desorbitantes intereses por las tarjetas de crédito. La necesidad de protegerse frente al riesgo de incumplimiento es un argumento altamente dudoso, porque la misma tasa se aplica a clientes con una larga trayectoria de cumplimiento puntual. Otro ejemplo es la costumbre de los bancos de aplicar infinitos cargos y comisiones. Lo que explica este estado de cosas es, a mi juicio, la conjunción de dos factores. Por una parte el desarrollo moderno de la función “gerencia de financias” a la cual se le fijan metas que se cumplen en la práctica estrujando a los clientes. Por otra parte, una regulación insuficiente.

Los cobros excesivos de las grandes tiendas por compras en cuotas son tanto o más usurarios. La noción británica de que le corresponde al comprador estar atento (let the buyer be aware) no se sostiene en sociedades de economías emergentes como la nuestra, donde todo incentiva el consumo, la transparencia es escasa y los clientes son más vulnerables.

¿Caminos de solución?
Mejor regulación de la función bancaria y de la usura oculta en las ventas a plazo, más transparencia y otorgar por ley a los consumidores la posibilidad real de emprender acciones judiciales o administrativas de efecto colectivo

viernes, 1 de agosto de 2008

Diferencias de hasta 700% en cobros por comisiones de bancos

Estudio realizado por la consultora Scan para el Banco Falabella sobre ocho instituciones bancarias, revela diferencias abismantes en el cobro por uso de cajeros automáticos y consulta de saldos. Cuando se trata de sobregiros no pactados la brecha es sideral: de $0 a $19.000. Sepa cuánto dinero le paga mensualmente a su banco.

Costo de cuenta corriente, de uso de tarjeta de débito, comisión por sobregiro, cobro por uso mensual de tarjeta de crédito, avances en efectivo, por giros y compras internacionales, transferencias vía Internet, pagos por hacer giros en cajeros de otros bancos y consultar el saldo de la cuenta corriente… ¿Sabe usted cuánto le cobra realmente su banco?

La última encuesta de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) sobre el valor cobrado por cada banco cuando una persona se sobregira más allá de lo pactado o revienta su línea de crédito es de 2007. Aunque la entidad regulatoria mantiene estadísticas comparativas sobre comisiones por avances y uso de tarjetas de crédito hasta marzo de 2008 y en lo relativo a costo de créditos de consumo, sus cifras están actualizadas a mayo, hacer el balance de qué banco es el más barato para su bolsillo se convierte en una tarea difícil.

El 25 de marzo el titular de la SBIF, Gustavo Arriagada emitió una circular estableciendo nuevas normas sobre transparencia en cobros por productos financieros con el fin de reducir asimetrías de información para que los consumidores puedan tomar decisiones fundadas a la hora de optar por un banco u otro. Entre los aspectos incorporados en dicha circular se incluyó la obligación de que las entidades bancarias remitan a sus clientes una vez al año “la información sobre las comisiones efectivamente cobradas”. En el caso de que “el cobro de comisiones esté relacionado con ciertos promedios, tales como, promedio de saldos mantenidos en cuenta corriente o compras con tarjetas de crédito, éstos deben ser informados junto con la cartola mensual”.

Aprovechando la emisión de la circular, a fines de mayo pasado el Banco Falabella lanzó una agresiva campaña publicitaria con el tentador eslogan “Nunca más pagues costos adicionales”. Sin mencionar el nombre de otros cuatro bancos con los que se comparó –lo que hace difícil para el consumidor saber cuál es el que cobra 100% más en planes de banca personas-, en sus avisos presentó un cuadro ofertando un cobro máximo mensual de $4.900 (más IVA) por su plan mensual de productos (cuenta corriente, línea de crédito, tarjeta de débito y crédito).

Ranking de comisiones

La información se basa en un estudio realizado por Scan, empresa de inteligencia competitiva creada en 1994 por Anita Holuigue (directora ejecutiva de Grupo Dial, vinculado a Álvaro Saieh, dueño de Corpbanca), efectuado entre los días 2 y 9 de mayo sobre información publicada por las instituciones financieras en sus sitios web, a raíz del cual el diputado DC Jorge Burgos pidió a la SBIF “informar debidamente a los usuarios, de manera clara y profusa, sobre los montos involucrados en estos cobros”.

Los ocho bancos analizados en el estudio son el Santander, el Chile, el BCI, el BBVA, el Scotiabank, el Falabella, BancoEstado y Corpbanca. Las diferencias entre los cobros de uno y otro son importantes.

Mientras que los que ofrecen los valores más bajos en promedio por planes de banca de personas son el Falabella (desde $0 a $4.999) y el BBVA ($0 a $5.998), el que más recarga por sobregiros no pactados es el BCI, con $19.194 por evento mensual, seguido del BBVA ($17.130) y Corpbanca ($16.995). Si se compara el que más cobra con el servicio sin costo del Banco Falabella, la diferencia porcentualmente hablando es sideral.

En cuanto a giros en cajeros automáticos de otros bancos, el Santander lidera la tabla. Cobra $700 por giro, después de la cuarta transacción, equivalente a un 700% más que Corpbanca, BancoEstado, Scotiabank y Banco Falabella, entidades que proveen el servicio de forma gratuita.

Pese a sus orientaciones básicas de cumplir un rol de inclusión social y ser una institución “con servicios financieros integrales, para que cualquier chileno, en cualquier lugar, pueda desarrollarse y emprender”, el BancoEstado encabeza el cobro de comisiones por transacciones realizadas por Internet: $400 es el precio de una operación efectuada a otros bancos. Le sigue Scotiabank, con $246. El resto no cobra por este ítem.

En consultas de saldo la cosa es más variada. BCI pide $1.599 (desde la 17ª consulta); el Santander recarga $700 cada vez que usted pide su saldo; $600 es lo que se embolsa BancoEstado; $500 el Banco de Chile si se requiere cartola por teléfono; en tanto Scotiabank solicita $400, si la solicitud se hace en el mesón.

Según el estudio de Scan, el único que no cobra comisión por uso de tarjeta de crédito, avances, ni hace cargos por giros nacionales e internacionales, tampoco cuando se efectúan compras en el extranjero, es el Banco Falabella. El documento, sin embargo, no presenta información, en las áreas citadas del BancoEstado ni del Scotiabank, por tanto no se puede asegurar de que es el único cero costo. En cambio, sí detalla las diferencias con el resto de las entidades.

Por uso mensual de tarjeta de crédito, Banco Santander registra $640 de comisión; $560 Corpbanca; el BCI $519; $500 el Chile; y $430 el BBVA. En comisión por avances en efectivo de tarjeta de crédito, Corpbanca es la institución que cobra más ($3.199), le sigue muy cerca el Santander, con $3.190; BCI, con $2.595; y cierran los bancos de Chile y BBVA, con $2.199.

La brecha se amplía cuando se trata de cobros de comisión por giro nacional en cuotas de tarjeta de crédito. Aquí, Corpbanca lleva la batuta: $9.997. En segundo lugar está el Banco Santander. Su comisión es de $9.990, ambos muy por encima de los $2.595 que cobra BCI y los $2.799 que exige el Chile.

Todas cifras que sirven como antecedente para que usted se haga una idea de lo que está pagando o decida descargar el siguiente documento que le servirá para hacer sus cálculos.

miércoles, 30 de julio de 2008

Las mujeres han creado un mundo hostil para los hombres

Los hombres están heridos. Las responsables son las mujeres y su empoderamiento.


Kathleen Parker (55 años, casada, escritora), la segunda columnista más publicada en Estados Unidos –más de 400 diarios norteamericanos han tenido sus escritos en sus páginas–, y que acaba de sacar un libro cuya teoría está sacando chispas: "Save the males: Why men matter why women should care".
Ahí plantea que los hombres necesitan ser rescatados con urgencia de un feminismo mal entendido, que ellos ya no soportan más el ninguneo permanente, y que son las mujeres las llamadas a asumir esa misión.
El sexo fuerte está en peligro, dice Kathleen. Y ella anuncia el fallecimiento cultural de los hombres, si las féminas no hacen algo al respecto.

Kathleen, como cuenta en el libro, fue criada por su padre, el abogado J. Hal Pomnor. Su mamá murió cuando tenía 3 años. Y el señor Pomnor se transformó en padre soltero a los 31. Kathleen y su hermano sólo conocieron la mano masculina para las tareas, las comidas, los retos, las reglas.
Ella recuerda cómo la marcó su padre y cómo su experiencia le ayudó a escribir este libro. Una especie de homenaje a su tarea formadora. Después del colegio, se iba a la oficina de su padre a hacer las tareas. Esperaba que terminara la jornada de trabajo en la biblioteca de su despacho.

Kathleen tuvo una vivencia positiva con su padre, y lo mismo ocurrió con su hermano, tres años mayor, que fue a la guerra de Vietnam.
Después, cuando se casó tuvo que criar a tres hijos hombres. Los últimos 20 años, se los pasó escribiendo columnas sobre hombres, mujeres, feminismo, y se hartó de la guerra de los sexos. De este ambiente hostil en el que debía sobrevivir. Tenía una oportunidad de cambiar las cosas.
¿Qué hizo? Escribió un libro en 18 meses, basado en una sólida investigación, con cientos de entrevistas a hombres de diferentes razas y posiciones sociales, donde pudo constatar que el mosaico cultural de Estados Unidos ha menoscabado la masculinidad y la razón de ser de los hombres.

Las mujeres, de oprimidas a opresoras

Kathleen plantea en su libro un puñado de síntomas que han hecho de la vida de los hombres un infierno. Sindica a las escuelas como culpables de la infelicidad masculina. Ya no hay más David Crockett en la lectura obligatoria de los niños. No hay libros de aventuras, ni de superhéroes, ni de cuentos de horror.
La decisión se tomó hace 20 años porque las niñas estaban sufriendo una crisis de autoestima al no verse reflejadas en la literatura que estudiaban. "Como resultado de ese diagnóstico, creamos un mundo poco amistoso para los niños", dice Kathleen.
Es decir, para darle más cabida a las niñas, reafirmar su autoestima y brindarles "igualdad" en las escuelas de Estados Unidos, los textos obligatorios de la secundaria, ahora, abordan temas relacionados con desórdenes alimentarios o depresión.
¿Resultado? Los niños hombres dejaron de leer. Se pusieron flojos y desmotivados. Y más. Existe una brecha en logros educacionales entre niños y niñas: para el año 2012 el 60 por ciento de los grados de bachiller estarán en manos femeninas. Los hombres se quedarán atrás.

"La crisis de las niñas empezó en 1989, cuando la profesora de Harvard, Carol Gilligan, reclamó que una de sus investigaciones mostraba que las niñas estaban sufriendo por culpa de una educación patriarcal que favorecía a los niños y silenciaba a las niñas. Expertos en equidad sexual juntaron sus cabezas y empezaron a buscar formas para crear mejores personas. Para hacer a las niñas tan asertivas como los niños, diseñarían un sistema de educación más amistoso para ellas". La consecuencia de esa política fue que sólo el 25% de los profesores que trabajan en los 3 millones de escuelas públicas de Estados Unidos son hombres.

También la TV y las sitcom son responsables de esta tendencia. Las series cómicas de la TV más recientes retratan a los hombres como idiotas, débiles, tontos e irresponsables."Siempre se muestra a los hombres como incompetentes, que no pueden hacer nada bien, no tienen moral. Darles duro a los hombres está aceptado. Puedes decir cualquier cosa negativa de ellos y lo aceptan. Se dice con soltura que son culpables de todo lo malo que pasa en el mundo. Si eso es aceptado por ellos, también es aceptado por los niños, y las niñitas en este país son inducidas a ser así y a participar en este ataque".

¿Un ejemplo?
"David y Goliat" es una marca de poleras. Sacaron al mercado una camiseta con la siguiente leyenda: "Boys are stupid throw rocks at them", es decir, "Los niños son estúpidos, tírales piedras". El aviso alertó a las organizaciones pro hombre y desató la polémica. Las poleras se vendían como pan caliente, acompañadas de un libro alusivo, siendo el deleite de las niñitas.

En su libro, Kathleen dice que los niños pequeños todavía no están siendo espantados por esa clase de cosas. Pero sabe que jamás permitiría que sus niños usaran poleras con leyendas de ese tipo porque sería muy hostil para las niñas. "Estoy preocupada sobre el tipo de niñitas que estamos criando en el mundo: si ellas crecen, adoran ese tipo de ideas y apoyan hacer sentir mal a los niños y decir cosas feas de ellos, será tremendo. El oprimido de antes (la mujer) se ha convertido en el opresor".

Al salir de clases, los panfletos, seminarios y murales que advierten sobre el peligro de ser violada no son pocos. Alertan con cifras tales como que una de cada cuatro estudiantes ha sido violada. "Si esas estadísticas fueran reales, nadie iría a la universidad".

Explica que en Estados Unidos se ha estigmatizado al género masculino con la premisa de que "todo hombre es un potencial violador". "No se puede generalizar. Es decir, antes las cosas tampoco estaban bien porque las mujeres no tenían juicios justos y casi que si las violaban era por culpa de ellas".

Y otro escenario de discriminación masculina se ha dado en las cortes de familia. Frente a un litigio por la tutela de los hijos, las cortes norteamericanas dan la custodia en amplia mayoría a las madres.

"Yo entiendo que las mamás se queden con el niño. Pero las cortes anulan la figura paterna, la transforman en una mercancía para transar y al final del día la corte estima que es suficiente para la formación de un niño, que vea a su padre 50 días al año".

Cuando una pareja se separa, las cortes tratan de manera desigual al hombre. "El papá tiene que ser considerado y a menudo no lo es. Ese aspecto se está mejorando por estos días en relación a como era, pero todavía entras a un lío de custodia y ves que los niños simplemente pierden a su padre".

Qué opciones hay para cambiar

Kathleen cree que todavía estamos a tiempo de revertir esta situación. "El problema de fondo acá es que si tienes a hombres disminuidos, que no se creen el cuento y que más encima están rindiendo mucho menos en las escuelas: ¿a quiénes van a tener como marido las siguientes generaciones?", reflexiona.

Y da un ejemplo concreto de la pérdida de identidad masculina: la aparición del "Girly man", ese hombre sensible, que se echa crema en los párpados, cocina, plancha y se hace visos.
Pues bien. Kathleen propone que antes de que nos terminemos de acostumbrar a ellos, y a modo de solución, hay que decirles adiós. "Nuestra cultura celebra eso, que los hombres usen cremas, cuiden su físico y sean capaces de identificar un Manolo Blanik. Pero lo que logramos con eso es que ellos sean más como mujeres y que las mujeres sean más como hombres. Estamos tratando de borrar los géneros y eso ha sido celebrado. Lo que yo digo es: dejemos a los niños que se comporten como hombres y tratemos de que no sean niñitas. Mi papá cocinaba en nuestra casa y sus uñas estaban sucias. Cuando la revista Fortune sacó en portada a este "marido trofeo" encarnado en un hombre usando delantal de cocina e irradiando virtudes por cada poro, sentí que habíamos ido muy lejos en la misión de domesticar a los hombres".

"El feminismo ha sido importante para mí desde siempre. Pero los chicos escuchan día y noche que son malos. Tuvimos que entender que las niñas necesitaban tener autoestimas más altas para desenvolverse en la escuela y en la sociedad, pero pretendemos creer que los niños no. Los profesores tienen que disminuir el mimo excesivo a las niñitas y la sociedad necesita balancear mejor las necesidades de los niños respecto de las de las niñas".

Dice que todo se trata de no ser mala con los niños y no ser injusta con los hombres. "Pareciera que las mujeres se estuvieran vengando de tantos años de poder masculino, en el sentido de retribuir justicia, como si dijeran 'ahora es tu turno de sufrir'. Pero yo creo que las mujeres son mejor que eso y que al ser madres no podemos dejarnos llevar por ese tipo de torturas".

"Rise de bar" es el otro tip que propone. Tiene que ver con las expectativas que las mujeres tienen en los hombres. Con esa tendencia de esperar lo peor de ellos. Kathleen dice que hay que poner la vara más alta y que las mujeres sean inaccesibles en términos sexuales, que respeten su cuerpo para recibir de vuelta lo mismo. "Los hombres no quieren presentarle a su madre a la chica que más cerveza tomó o a la que se ha acostado con toda la ciudad".

En cuarto lugar, Kathleen dice que hay que asumir una actitud "Pro dad", es decir, devolverle al padre el sitial que corresponde. "Deberíamos honrar el rol de los padres tanto como el de las madres", comenta. "Lo que pasa es que hoy en día tenemos muchos más padres marginados de las familias". Las razones son variadas: desde los bancos de esperma on line hasta la postergación de la maternidad en beneficio de una carrera, que ha arrojado como resultado madres solteras y solas a los 40 años.

Por último, Kathleen se atreve a reinterpretar el feminismo y le está dando forma a través de los años. Lo está llevando bien: propone una tregua. "Creo que lo que el feminismo tiene que hacer es ampliar el campo de juego para las mujeres. De esa forma ellas pueden perseguir carreras si quieren hacerlo, podrían estar protegidas por la ley en diversos ámbitos, etc. Deben seguir luchando por igualdad de condiciones. El problema es que en el proceso hicimos a los hombres nuestros enemigos. Entonces creo que un nuevo feminismo simplemente tiene que cortar esa hostilidad y reconocer que los hombres son agentes complementarios y no son competidores en el mundo doméstico. Ellos son compañeros de vida. Es tiempo de que el feminismo acoja a los hombres y reconozca que deben ser tratados con respeto, que note las diferencias de un sexo y otro y las celebre. No hay que hacer que nadie se sienta culpable. Por ejemplo, hemos arrancado esa idea de que los hombres tienen que ser protectores y proveedores, pero de hecho ése es el rol que la naturaleza les asignó a los hombres, eso es lo que ellos quieren hacer si es que nosotras los dejáramos. Hay que volver a eso para que se sientan como hombres. Odio decirlo, pero a mi marido le encanta cuando estoy enferma porque lo necesito, ¿sabes? Los hombres quieren ser necesitados".