domingo, 20 de julio de 2008

El Mercurio, curiosidades : Negocios Incestuosos 1

En 1985, El Mercurio se mudó a un bucólico campus, al estilo de las sedes multinacionales norteamericanas, dotado con prados, jardineros y guardias. Cuando fue construido, el propietario del diario, Agustín Edwards Eastman, preveía un corto trayecto desde su casa. Pero su mansión de 5 millones de dólares en las cercanías de Lo Curro –el mismo barrio donde Pinochet construyó su búnker- fue embargada por sus acreedores. El diario debía 100 millones de dólares en ese momento; sin embargo, hoy 22 años después está libre de deudas. Para lograr esto el periódico no tuvo que vender ninguno de los diarios de su cadena. De hecho, durante la dictadura, El Mercurio compró una red de periódicos regionales, pasando de ocho que poseía a catorce. Su agresiva campaña sacó a los competidores del mercado, y así dobló también la proporción de diarios de su propiedad en el país, de un 22 a 45 por ciento entre 1973 y 1999. ¿Cómo pudo construir este imperio, con una deuda de tal magnitud a cuestas? Con la ayuda del Estado.

La temprana negativa de Pinochet a recibir lideres empresariales no se aplicó a El Mercurio. Sus ejecutivos tuvieron excelente acceso al gobierno. El estricto control que éste ejerció sobre la prensa opositora permitió que los diarios de Edwards conquistaran el 46 por ciento de la circulación de Santiago, de un 22 por ciento que tenía en 1973, y la venta de avisos casi se duplicó entre 1979 y 1981. No obstante, El Mercurio S.A.P (EMSAP) se había excedido en pedir “plata dulce”, cuando el dólar estaba a 39 pesos. La devaluación del peso, el alza de la tasa de interés y la caída de los ingresos publicitarios habían llevado la deuda del diario a 100 millones de dólares.
El año anterior, Pinochet y su ministro Secretario General de Gobierno, Francisco Javier Cuadra, habían sostenido reuniones regulares con Edwards los jueves por la mañana, para buscar una solución. En ese momento eran empleados de Edwards Sergio De Castro (Chicago boy) y el ex ministro del Interior Enrique Montero Marx, a quién se ascendió al rango de general de la Fuerza Aérea en 1982.Todavía se desempeña como consejero legal de El Mercurio y otros negocios de Edwards.
Montero y De Castro articularon un trato con tres bancos comerciales controlados por el régimen. Dos habían sido intervenidos por el Estado y el tercero, el Banco del Estado, era propiedad del fisco. El negociador por parte del banco estatal era su vicepresidente, Andrés Passicot, ligado a la empresa consultora Gémines con Álvaro Bardón, editorialista de El Mercurio y Chicago boy.
Bardón sucedió en el cargo del banco estatal a Passicot. Ambos, al parecer, aún pertenecen al Consejo Editorial de El Mercurio.
Con estos incestuosos intereses de por medio, no es de extrañar que EMSAP consiguiera un trato especial. El diario seguía operando normalmente y no se vería obligado a vender ninguno de los bienes que había adquirido en tiempos de la “plata dulce”. Edwards continuó con los planes de mudarse del edificio de la céntrica esquina de Compañía con Morandé, que Agustín arrendaba a su hermana Sonia y a su hermano Roberto, ambos miembros de la dirección de EMSAP. La nueva planta realizaba diagramación digital y tenía una nueva rotativa. Y lo más importante, El Mercurio no dejaría de controlar la cadena de diarios que había comprado en el sur: El Diario Austral de Temuco, El Diario Austral de Valdivia, El Diario Austral de Osorno y El Llanquihue de Puerto Montt.
Entre otros aspectos el convenio prohibía a EMSAP comprar lo que no perteneciera a su giro periodístico y editorial; tenía que pagar el 30 % de su deuda en 10 años; y garantizaba específicamente a Edwards el control total de la línea editorial del diario. Esto significa que Edwards estaba conciente –y tal vez temía- que Pinochet intentara controlar el diario.
Desde la presidencia del banco estatal, en 1989, Bardón sería el cerebro de una serie de canjes de deuda para evitar que El Mercurio cayera bajo el control del próximo gobierno democráticamente elegido.

Curiosidades de El Mercurio: Negocios Incestuosos II

Como informamos en la edición anterior, Agustín Edwards había intentado rescatar su conglomerado endeudándolo durante el tiempo de la “plata dulce”. Además de formar su propia financiera, sus holdings empresariales se endeudaron en dólares cuando la divisa se cotizaba a 39 pesos. El Mercurio compró una nueva prensa rotativa y computarizó sus operaciones.


Empresa El Mercurio Sociedad Anónima Periodística (EMSAP) había adquirido deudas por 13 millones de dólares hacia 1980, cifra que representaba el 30 por ciento de sus activos. El Mercurio no tuvo problemas hasta que Pinochet despidió a Sergio De Castro, que había mantenido el precio del dólar en 39 pesos. Pero la moneda yanqui costaba 165 pesos en 1985, lo que ayudó a que la deuda de EMSAP llegara a 100 millones de dólares.
La crisis económica afectó a todo el mercado, lo que causó una caída importante en la inversión publicitaria justo cuando el diario más lo necesitaba. El Mercurio pasó de tener utilidades por 14,5 millones de dólares en 1980 a pérdidas por 22,5 millones en 1983. El diario redujo sus gastos en los suplementos, despidió a administrativos y miembros del equipo periodístico y bajó los salarios de los empleados que quedaron.
Sin embargo, la plana directiva siguió gastando a pesar de que la deuda totalizaba tres veces y media el valor de sus activos. En condiciones normales los banqueros no prestarían a una empresa que cuya deuda sobrepasaría en un 150 por ciento sus activos, y menos a una empresa periodística. El Mercurio se ahogaba. Había llegado el momento de “maquillar” los libros de contabilidad.
El Mercurio “maquilló” su balance; aumentó los activos en el rubro de dineros que debían recaudar sus compañías afiliadas, otras empresas del grupo Edwards. Entre 1982 y 1983 la contabilidad que El Mercurio anota bajo el rubro “cuentas por cobrar de empresas relacionadas y afiliadas”, saltó de 4,2 a 8,6 millones de dólares.
Durante este período de 6 meses, disminuyeron las cuentas por cobrar de clientes y deudores de El Mercurio, mientras las cuentas por cobrar de sus afiliados aumentaron en 62 por ciento. ¿Cómo pudo ocurrir esto? EMSAP había comprado acciones de otras empresas de Edwards, obtenía préstamos para ellas, las que a su vez pagaban a El Mercurio de manera disciplinada. Mediante este maquillaje, Edwards pudo mantener en pie su cadena de periódicos.
Las cosas iban viento en popa también para el Banco que llevaba el nombre de la familia. En enero de 1983, se agudizó la crisis económica y el gobierno intervino 5 bancos, dejó otros 2 bajo estricta observación y liquidó dos más, debido a la presión de la comunidad bancaria internacional que exigió –y recibió- una garantía 5,6 mil millones de dólares de Chile. El gobierno, sin embargo, no intervino el Banco de A. Edwards, a pesar de que sus deudas a instituciones extranjeras totalizaban 201 millones de dólares. El Estado terminó cubriendo la deuda externa del Bando de A. Edwards sin recibir nada a cambio: ni acciones, ni propiedades, ni garantías.
Y este Banco no estaba en mejores condiciones que los otros. El Banco Concepción y el Banco de Chile, por ejemplo, fueron puestos bajo el control de un interventor, a pesar de que sus balances tenían mejor aspecto. Se puede asumir que Edwards fue protegido por la presencia de sus hombre en la dictadura, y por los Chicago Boys que habían publicado en El Mercurio desde los años 60, cuando nadie los escuchaba. Y cuando Pinochet despidió a de Castro, Edwards le dio trabajo. En ese momento Álvaro Bardón, Chicago Boy y editorialista de El Mercurio, era subsecretario del Ministerio de Economía.
Aunque el grupo Edwards, y El Mercurio en particular, se estaban hundiendo, el Banco del Estado les otorgó préstamos frescos, elevando el total de su deuda –sin incluir lo castigado por bancos comerciales internacionales- a 67 millones de dólares

viernes, 18 de julio de 2008

Andrés Velasco de Haciendo Trampa

Muy asqueroso es, pero que se hace cuando se descubre a la economía engañándote, y riéndose de la desgracia del pueblo ante tanta falta de oportunidad habiendo tanto para compartir, dinero que tratan de almacenar hoy electrónicamente, luego de que lo multiplicaron con la imprenta y el papel, el oro se les fue acabando: Vomitar.

Este acto reflejo surge una vez más en nuestros días cuando el ministro Andrés Velasco de Haciendo Trampa se enjuaga su boca con que “la inflación no se resuelve de la noche a la mañana” luego de que ha puesto los ahorros y ganancias que ha obtenido el Fisco a partir del alto precio del cobre, en dólares y en depósitos en el extranjero cagándose a todo Chile. ¿Cuál es el monto que dejó de percibir el Fisco si hubiese puesto el dinero de aquellos depósitos en Euros, la moneda por la que hasta los “ciegos” apostaron?

Es que les pagan comisión por ello, es que mantener a la FED (Reserva Federal Norteamericana) en pie ante su desplome está obligado por los tratados de libre comercio firmados entre Chile y Estados Unidos, cuánto le está costando ello a una nación desinformada por el main stream que trata de desviar la atención y hacer como que estos problemas no existieran. ¿Qué ha perdido el precarizado pueblo de Chile con todo esto?

Tal vez, la educación podría ser gratuita y de calidad para quienes no pueden pagar una universidad o bien a muy bajo costo permitiendo el acceso universal, pero una mejor descripción matemática de la relación de pérdidas que ha tenido para el país, con el favorcito del siglo, es que la pérdida asciende a 26 mil millones de dólares con lo que el Estado podría haber construido 500 mil casas de 1250 UF viviendas dignas para el déficit habitacional que tiene. Si nos equivocamos que lo aclaren o desmientan los expertos de Hacienda o el Banco Central.

Se ha castigado otra vez a los que menos tienen, los más, se ha favorecido los que tienen “más”, los menos, aquellos que sin importar el derecho humano a la vida desde sus puestos cada vez que se han visto acorralados han atacado con la muerte y la guerra en nombre de la democracia.

El descalabro es tal y quieren que los sigamos avalando con nuestro cobre, nuestros bosques, nuestra agua, nuestro trabajo y todo lo que puedan traducir como capital para su reserva cuando su poder compartir es tan débil, su entendimiento y definición de lo público, tan privado.

Seguir la pista no es fácil, las fusiones bancarias y muchas otras piruetas golondrinas que se están dando en nuestro país deben ser miradas con atención, los intereses actuales de los créditos, el valor de la bencina en Chile, pues la tendencia mercadocéntrica con un foco fuera del territorio sudamericano y nacional, ha anulado al Estado, y convertido a sus tecnócratas en títeres de la mentira del norte.

Bruno Sommer C.

lunes, 14 de julio de 2008

Los contrastes de dos socialistas: Palestro vs Nuñez.

A continuación presentamos los discursos de dos parlamentarios del Partido Socialista, cuando se discutía la aprobación del proyecto de ley que permitiría vender yacimientos de Codelco (Ley 19.137) de 1992.

Es importante leer estos discursos de dos socialistas, uno que defendió la nacionalización, Mario Palestro, y otro que se somete a las transnacionales mineras, Ricardo Núñez. Quizás esto explique porque posteriormente Mario Palestro fue expulsado del P.S., siendo Núñez uno de los impulsores de esa expulsión.

Intervención de Mario Palestro.

"Señor Presidente, quiero expresar, una vez más lo manifestado en la discusión del primer informe del proyecto que propone la privatización de Codelco y del cobre chileno; no es otra cosa. En aquel tiempo, fui el único Diputado – debe aparecer en la versión de la Cámara – que voto en contra, en defensa de los intereses de Chile y en recuerdo del autor de la Ley Nacionalización del Cobre, mi querido y siempre presente compañero Salvador Allende.

Manifesté cual era la opinión del pueblo chileno respecto de este proyecto tan importante y trascendente para el futuro de nuestro país. Dije lo mismo señalado por ciertos colegas; no muchos. Los que tenían algo que decir, lo hicieron; algunos se han pronunciado abiertamente en o a favor de la iniciativa, y otros, forma muy ambigua, no han dicho si votarán en contra o a favor. En todo caso, ya se conoce la posición de los parlamentarios; muchos de ellos coinciden con las palabras del Senador señor Otero – no sé si es de Renovación Nacional o de la UDI, en todo caso, es el mismo perro con las mismas pulgas-, que ha dicho que ahora es el momento de vender las minas de cobre, porque éste tiene un precio excepcional.

Es la mentalidad del vende patria, a quien no le importa la riqueza del país o lo que pertenece al país y a los trabajadores que han hecho grande la industria del cobre. Dijo que hay que aprovechar de vender ahora lo que es de todos los chilenos, porque el precio del cobre es muy alto y se puede ganar más dinero. Eso es ser mercantil, mercachifle de los intereses de la propia patria, si es que son chilenos. Me decían ayer que en Estados Unidos le preguntaron, en la televisión, a uno de los candidatos, uno de los grandes empresarios de ese país, que como era posible que estuviera haciendo tal tipo de negociaciones, si acaso era norteamericano o no; y ese político mostró un billete de dólar y dijo “Esta es mi patria”; el billete, el dinero, el dólar. Esos sinverguenzas esos vende patrias, esos traidores, no pueden tener cabida en nuestro país. Estados Unidos explotó nuestro cobre hasta 1970 – cuando asumió el compañero Allende- y se llevó lo mejor del país.

Ahora se trata de disfrazar este proyecto que entrega al capital extranjero una riqueza fundamental para Chile, lo disfrazan diciendo lo que se va a vender no es Codelco. No es Chuquicamata, yacimiento que según los técnicos, tiene reserva para 20 años más. Es decir, esa mina está prácticamente “floreada”. Lo que se venderá son, justamente, los grandes yacimientos inexplotados, que constituyen la riqueza a que debe recurrir nuestro país.

Entonces, cómo es posible que no se defienda aquí algo que han levantado los trabajadores, el pueblo, para hacer grande el país. El compañero Allende decía que el cobre era el sueldo de Chile. Ahora lo quieren entregar a la voracidad de los capitales, igual como lo hicieron con Huachipato y las grandes industrias creadas con esfuerzo y sacrificio de todos los chilenos. Las vendieron a precio de gallina flaca a los capitales; se las regalaron.
Algunos salen en defensa de los trabajadores del cobre, que son los que reciben la menor parte de esta gran riqueza, pero que después será de capitales extranjeros.

Por eso con toda franqueza y claridad, como lo dije en el primer informe, votaré rotundamente que no en contra de este proyecto porque es antipatriótico.

He dicho."

Intervención de Ricardo Nuñez.

Señor presidente, Mediante este proyecto lo único que se pretende es devolver a la Corporación un derecho que le otorga la ley nacionalización, la que consideraba la flexibilibidad necesaria para que las empresas colectivas del Estado dispusieran libremente de su propiedad minera, facultad que Codelco perdió al dictarse el decreto ley Nº 1167.

Lo expuesto significa que gran parte de la propiedad minera de Codelco no ha sido siquiera evaluada, ni menos aun incorporada al proceso productivo, constituyendo, para el desarrollo nacional, un importante recurso potencial que se encuentra ocioso. Esto nos enfrenta al desafío de poner en operación y hacer producir este gran volumen de propiedad minera sin explotar, a de que Codelco pueda mantener y aumentar en el futuro su escala de producción y conservar su carácter de empresa líder en la industria cuprífera. Y, para mantener esta posición tiene que comprometerse en la tarea de asumir su modernización. Solo así logrará asegurar su competitividad, tanto presente como futura.

En 1990, el cobre representó aproximadamente el 45 por ciento del valor de las exportaciones chilena, y Codelco, por su parte, generó el 22 por ciento de los ingresos recaudados por el Fisco. Estos antecedentes ilustran bien el peso especifico de ese metal y de la Corporación Nacional Cobre en la economía del país.

Lo anteriormente expuesto nos lleva a afirmar que Codelco requiere de una urgente modernización y de cuantiosas inversiones, a fin de asegurar su competitividad presente y futura. Sin embargo, la empresa no está en condiciones de efectuar por sí sola las grandes inversiones requeridas. Sólo las que ella debe realizar en sus yacimientos en operación copan sus posibilidades presupuestarias.

Por lo tanto, la situación que enfrenta hoy Codelco nos hace afirmar de manera categórica que, si no se implementa una política de modernización de la empresa, en un futuro previsible nos veremos ante el drama de observar cómo se cierran nuestros principales yacimientos de cobre, o que éstos pasan a ser privatizados, por la imposibilidad del Estado de mantenerlos a un nivel de explotación económicamente rentable para el país.

Más aún; es necesario agregar que, cuando ya estamos en los inicios de la era “post-industrial” (como la que vive la humanidad y que hace hablar a algunos historiadores de la “revolución científico- tecnológica”) resulta altamente probable- así lo indican las tendencias modernas de investigación- que la fibra óptica empiece a reemplazar masivamente al cobre, en 30 ó 40 años más (1).

A Vía de ejemplo, si hoy quisiéramos llevar energía desde la Undécima Región a todo el norte de Chile, al sur del Perú, al noreste argentino (a partir del enorme caudal hidrológico de esa zona del país con la utilización de las actuales tecnologías que suponen el uso masivo del cobre electrolítico), no sería rentable el proyecto por los valores que en estos momentos tiene ese metal. En cambio, los técnicos y científicos prevén que aquello podría llevarse a cabo mediante el empleo de la fibra óptica.

Es decir, si, además, Chile debe enfrentar el fantasma de la sustitución de nuestra principal materia prima en actividades industriales- no olvidemos el drama que vivió nuestra patria a raíz del reemplazo del salitre por el nitrato de sodio sintético-, podemos concluir que el país se halla hoy frente a un desafío de una envergadura jamás pensada en lo que es su principal industria.
Desde esta perspectiva, se concluye la conveniencia de modificar las limitaciones jurídicas que enfrenta CODELCO en materia de propiedad minera, como una forma de flexibilizar el desarrollo de la empresa e incrementar sus aportes al progreso nacional. Ella se encuentra, entonces, ante la tarea histórica de modernizarse, la cual- una vez más lo repito- por ningún motivo debe confundirse con la tendencia privatizadora, que algunos pretenden insinuar. Estamos por la modernización; pero vamos a ser inflexibles en impedir su privatización.

En base a las consideraciones expuestas, al análisis efectuado en cuanto a la situación que enfrenta hoy la industria del cobre en Chile y a los desafíos de modernización que debe asumir esta empresa,,estimamos que , para lograr este objetivo de renovación, CODELCO requiere contar con todas aquellas facultades que le permita operar de manera flexible y dinámica en el mercado internacional. El proyecto en debate fortalece tales atribuciones pues tiene como principal finalidad dotar a la empresa de cierta autonomía en el manejo de su propiedad mediante el otorgamiento de facultades que respondan a las necesidades del mundo actual.

Por esta razón, señor Presidente, apoyamos el proyecto en términos generales. Sin embargo, es necesario hacer presente algunos puntos que, a nuestro entender, requieren especial atención. Podría referirme a varios de ellos; pero particularmente deseo poner la atención en lo referente a la situación de los trabajadores vinculados a la actividad cuprífera.
Ahora bien, estamos conscientes de las enormes dificultades que tiene CODELCO, y de la necesidad de modernizar la empresa. Pero, además, señor Presidente, queremos ser muy claros y categóricos en afirmar que, sobre la base de la aplicación de esta ley en proyecto, los yacimientos que en nuestra opinión forman parte sustantiva de la industria del cobre en nuestro país no pueden quedar sujetos a la elaboración de perspectivas de asociación con otras actividades. En otros términos, El Abra, Chuqui Norte, Chuqui Sur, Mansa Mina, Mina Vieja, Mina Nueva, Altamira y Don Luis deben ser declaradas expresamente intransferibles en el proyecto en debate.

La defensa del cobre es un tema complejo, que no sólo compete a los Parlamentarios. Todos los chilenos durante muchos años hemos luchado porque esta empresa sea fundamental para el desarrollo económico, social, cultural y espiritual de nuestro país. Los trabajadores del cobre han sido celosos cuidadores de este inmenso patrimonio nacional, que ha generado tanta riqueza para Chile.

Por lo expuesto, señor Presidente, apoyaremos en general esta iniciativa, teniendo presente que durante su discusión particular y a través de las indicaciones que formularemos es fundamental procurar que el texto aprobado sea efectivamente la expresión de la voluntad mayoritaria de nuestro pueblo.
Gracias, señor Presidente.

(1) Nota del Comité: Para defender la inversión extranjera, el Sr. Núñez argumentó durante muchos años en el Senado, que el cobre no tenía futuro porque sería reemplazado por la fibra óptica en la conducción de la electricidad, lo que es una ignorancia inexcusable, pero esa era su manera de defender que las transnacionales mineras explotaran rápidamente y sin ser molestados nuestro cobre. No importaba que no pagaran impuestos, ya que prácticamente había que darles las gracias por explotar un recurso “que no tenía futuro”, según este senador”socialista”.

Palestro y Nuñez.doc 29.5 KB

¡¡¡¡ A RENACIONALIZAR EL COBRE !!!!

¡A renacionalizar el Cobre!

Las mineras extranjeras no pagan impuestos, porque en junio de 1990, se aprobó la Ley 18.985 que aumentó “transitoriamente” el IVA de 16 a 18 %, pero en la misma ley se liberó de tributación a las grandes mineras extranjeras.

Gracias a esa ley, desde esa fecha, las mineras extranjeras no han pagado impuesto a la renta en Chile. En consenso, el gobierno y la derecha, han aprobado varias leyes para que las mineras extranjeras puedan eludir y evadir el pago de los impuestos en nuestro país, a pesar que en estos 16 años han trasladado decenas de miles de millones de dólares de utilidades al extranjero.

BASTA!, Chile no necesita ingenieros extranjeros, ni tampoco necesita administradores, técnicos, trabajadores, ni a ningún extranjero para explotar nuestros recursos mineros. Los chilenos tenemos todos los profesionales y trabajadores calificados para hacerlo.

Tampoco necesitamos capitales extranjeros para explotar nuestro cobre, y sobretodo no necesitamos transnacionales que no pagan impuestos ni royalty. No queda otro camino...

¡¡¡¡ A RENACIONALIZAR EL COBRE !!!!

El pueblo chileno debe volver a tomar la totalidad de sus riquezas naturales en sus manos. Por imperativo de DIGNIDAD NACIONAL, debemos volver a nacionalizar la GRAN Minería del Cobre.